La limpieza en los centros educativos, indispensable y exhaustiva

La limpieza de un centro educativo, sea éste una guardería, un colegio o un instituto, va mucho más allá de vaciar las papeleras, ventilar las aulas, limpiar las mesas -pintadas o no, fregar los suelos o quitar el polvo de las estanterías. Es por ello que cada vez son más los centros que externalizan la limpieza de sus instalaciones a empresas de servicios integrales. Unas empresas especializadas en hacerlo bajo los estrictos, exhaustivos y metódicos procedimientos que requieren cada uno de los espacios. Desde las clases a los patios, pasando por los lavabos y vestuarios, los comedores o los tan transitados pasillos y entradas.

Y es que, a pesar de que no existe ninguna normativa protocolaria al respecto, sí una necesidad –y un compromiso por parte de los equipos directivos- de mantener los centros bajo las más óptimas condiciones de salubridad. Sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de espacios usados y ocupados por menores. Es decir, por adolescentes, niños y bebés, los cuales, como es sabido, son más vulnerables a las infecciones, los contagios y los virus. Una falta de defensas de los escolares a la que, además, hay que añadir el alto número de personas que, de septiembre a junio y de lunes a viernes, circulan por los centros. Especialmente por sus entradas y porterías.

Con todo, cada estancia de una escuela (léase escuela como sinónimo de colegio, guardería o instituto) presenta sus propias necesidades de limpieza y saneamiento, en función de su uso. Pues si bien las ya citadas entradas y porterías requieren de productos no resbaladizos, las mesas y sillas precisan de una desinfección con jabones delicados, para así evitar cualquier daño colateral. Es el caso, también, de las puertas y manillas, cuyo manoseo constante las convierte en un foco de bacterias.

Mención a parte merecen esos patios que tanto disfrutan los escolares. Pues al tratarse de instalaciones al aire libre, éstos están constantemente sujetos a inclemencias meteorológicas y contaminaciones externas. Es por ello que el binomio agua y jabón se convierte en el mejor aliado para los espacios de recreo. Es decir, lo que los profesionales denominan limpieza en húmedo.

Por último, cabe recordar también la limpieza y desinfección de los comedores y cocinas. Probablemente los espacios que más esmero, más detalle y más meticulosidad requieren, por su constante y directo contacto con alimentos.

Es por todo ello que, como decíamos al inicio de este artículo, externalizar las tareas de saneamiento y mantenimiento de los centros educativos es hoy una tendencia al alza que, en territorios como Valencia, Alicante y Castellón, cuentan además con la empresa Lafuente Serveis Especials como experto en la materia.