“Hola, necesitaríamos limpiar un grafitti en nuestra fachada”

Los hay realmente artísticos y/o admirados, como los del neoyorkino barrio del Bronx o los del reivindicativo y enigmático Bansky; pero también los hay de gamberros y vándalos, como los que “decoran” edificios abandonados, mobiliario urbano, convoys de metros y trenes o fachadas de comercios y bancos tras una manifestación. Unas pintadas que no solo ensucian las ciudades sino que, además, causan más de un quebradero de cabeza a sus receptores.

Sobre todo por el elevado precio de limpieza de algunas empresas de servicios, pero también por su dificultad y, más especialmente, por los efectos nocivos que los aerosoles, láseres y rotuladores al ácido empleados por los graffiteros -o los incívicos- sobre paredes, cristales y demás superficies pueden tener.

Para ello, el lavado de una pintada requiere, al menos, de dos particularidades importantes. Mejor dicho: primordiales. La primera, la rapidez y la segunda, la intervención de un equipo especializado en la materia. Es el caso de Lafuente Serveis Integrals, expertos en la limpieza y el borrado de todo tipo de graffitis en paredes, cristales y otras superficies. Unos profesionales experimentados que, con la ayuda de técnicas y tecnologías de última generación, han conseguido borrar ya el rastro de centenares de pintadas urbanas en las provincias de Valencia, Castellón y Alicante, recuperando así el aspecto originario de multitud de paredes, fachadas, escaparates, cristales y medios de transporte urbano, entre otros.