Cómo ayudamos a Carina a recuperar su orgullo propio

El trabajo remunerado no solo es un derecho para Carina, también una terapia. Las secuelas mentales y físicas de un accidente de tráfico la obligaron a aparcar su sueño de niñez cuando estaba camino de conseguirlo: las aulas de primaria. Pues volvía de la facultad de Magisterio cuando su coche salió de la carretera…

Tras algo más de un año y medio de lamentaciones, sesiones de recuperación física, tratamientos psicológicos, talleres y manualidades en un centro especializado, recobró su espíritu inconformista: no quería resignarse a una vida llena de simulacros, al contrario, deseaba sentirse útil. ¿Cómo? La respuesta de Carina es clara: “trabajando”. Es decir, “trabajando de verdad y con un sueldo a final de mes”, precisa. Y su deseo se hizo realidad.

Gracias a un acuerdo de colaboración del centro al que acudía –y sigue acudiendo dos veces por semana- con Lafuente Serveis Integrals, al cabo de poco tiempo Carina firmó un contrato laboral con esta empresa valenciana. “¡Y ya llevo casi 5 años!”

Desde entonces, ha pasado por distintas áreas de servicios auxiliares, hasta especializarse en la limpieza de centros escolares. “Lo que más me gusta es limpiar las pizarras y desinfectar las mesas”, explica, y continúa: “porque me hace mucha gracia cuando encuentro mensajitos de amor, dibujitos y cosas escritas”. No obstante, lo que más feliz le hace es cobrar a final de mes, estar asegurada y, sobre todo, sentirse valorada. “Cada vez que salimos de una escuela me felicitan por como he hecho mi trabajo y eso me hace sentir muy orgullosa”.

Con todo, la historia personal de Carina es solo un ejemplo del compromiso social de Lafuente Serveis Integrals. Una empresa que, desde sus inicios, ha querido implicarse con su entorno, mejorando el bienestar y la calidad de vida de las personas con riesgo de exclusión social a través del empleo.